por qué suele fallar el pensamiento positivo; y por qué, para alcanzar la felicidad verdadera, se requiere un lápiz, llevar un diario perfecto, multiplicar los pequeños actos de amabilidad y aprender a manifestar la gratitud.
Aprendi que, como en la vida, dejar atrás un compañero de ruta es aveces más difícil que no haberlo tenido nunca. y es lógico, seguir adelante, avanzar de otra manera, capitalizar lo aprendido y disfrutar de lo nuevo, tambien gracias a que lo otro, lo anterior, ya no esta.
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